Tras un giro inesperado en los tribunales canadienses, el Estado mexicano se enfrenta a una indemnización millonaria que revive los fantasmas de la gestión contractual de Pemex.
En lo que representa uno de los descalabros judiciales más significativos para el sector energético en años recientes, la Corte Superior de Justicia de Ontario, Canadá, ha dictado una sentencia que obliga a México a desembolsar 270 millones de dólares. El fallo favorece a los inversionistas de Oro Negro, la compañía que alguna vez fue pieza clave en el arrendamiento de plataformas petroleras y que terminó en una estrepitosa quiebra.
El Giro de Tuerca
Apenas en agosto de 2024, el gobierno mexicano celebraba un laudo del CIADI que lo eximía de responsabilidad por falta de jurisdicción. Sin embargo, la justicia canadiense ha decidido revocar esa decisión, validando las quejas de los inversionistas extranjeros (principalmente estadounidenses y europeos) que acusaron a Petróleos Mexicanos (Pemex) de una «estrategia de asfixia» entre 2015 y 2017.
La disputa no es menor. Los demandantes argumentaron que Pemex utilizó su poder de mercado para forzar reducciones en las tarifas de arrendamiento y suspender contratos de manera arbitraria, lo que llevó a la insolvencia de Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro.
Bajo el marco del TLCAN (ahora T-MEC), el tribunal canadiense determinó que existieron violaciones a las protecciones de inversión, obligando no solo al pago de la indemnización principal, sino también al cubrimiento de costos procesales inmediatos por 100,000 dólares.
¿Qué sigue para México?
Este revés reabre un expediente que la administración actual consideraba cerrado. Además del impacto fiscal directo, el fallo sienta un precedente sobre cómo los tribunales internacionales evalúan las decisiones administrativas de las empresas estatales frente a socios privados.
Con esta resolución, México se ve forzado a recalcular sus previsiones legales y enfrentar un pago que pone de nuevo bajo la lupa la transparencia y seguridad jurídica en los contratos energéticos del país.
¿Te gustaría que ajuste el tono (más crítico o más neutral) o que añada alguna gráfica comparativa sobre otras demandas que enfrenta Pemex?

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